+ PRESENTACIÓN DE LA MISIÓN DIOCESANA EL LUNES 12, A LAS 17:00H, EN LA CASA DE LA IGLESIA DE ÚBEDA ¡TE ESPERAMOS! +

martes, 8 de mayo de 2018

MONSEÑOR FERNANDO CHICA: “EN EL PAPA FRANCISCO LA PALABRA SE HACE GESTO”

El observador permanente de la Santa Sede ante la FAO participa en las XI Jornadas “La caridad en la acción social de la Iglesia”, organizadas por Cáritas Baeza.
La iglesia del Convento de la Encarnación de Baeza acogió, este sábado, la conferencia “Vivir el Evangelio a la luz de magisterio del Papa Francisco”, a cargo del observador permanente de la Santa Sede ante la FAO, Monseñor Fernando Chica Arellano. La cita se enmarca en las XI Jornadas “La caridad en la acción social de la Iglesia”, organizadas por Cáritas Interparroquial de Baeza. El Vicario General de la Diócesis de Jaén,D. Francisco Juan Martínez Rojas, fue el encargado de presentar al ponente mengibareño. Hizo un exhaustivo recorrido por los principales hitos de su vida.

Destacó su exquisita formación en múltiples ámbitos y su 
amplísima trayectoria al servicio de la Iglesia, tanto en su etapa como sacerdote diocesano, como por la destacada labor diplomática desde el año 2002. Martínez Rojas concluyó que, por encima de todo: “Es un sacerdote siempre dispuesto a ayudar a los demás”. El observador permanente de la Santa Sede ante los organismos y las organizaciones de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, IFAD y PAM), monseñor Fernando Chica, marcó como hilo conductor de su intervención que “en Francisco la palabra se hace gesto”. “Si a Juan Pablo II querían verlo y a Benedicto XVI querían escucharlo, en Francisco buscan encontrarse con él. En las distancias grandes se crece y en las cortas se magnifica”, aseveró.
Para su conferencia eligió algunos de los gestos de su pontificado cargados de simbolismo y que son todo un mensaje para la humanidad. El primero en el que se detuvo fue el de plantar un árbol en su visita a Kenia, gesto que posteriormente el Santo Padre explicó en su discurso en la Oficina de las Naciones Unidas en Nairobi. Según monseñor Chica, además de realizar un acto de justicia para contrarrestar la desertificación y la desforestación, “supone confiar, una virtud cada vez más escasa”. También hizo hincapié en que se trata de “un grito de esperanza”, un símbolo del amor incondicional de Dios y toda una invitación a “volver a empezar, a recomenzar”. Subrayó, asimismo, que Francisco quiso remarcar la importancia de acompañar, una llamada habitual en sus mensajes a los sacerdotes, a los padres de familia, a los gestores y a quienes están al servicio de lo público. En este sentido, incidió en que el Papa les pide acompañar en un triple lugar: en cabeza, marcando el rumbo; en medio, implicándose y trabajando, dando lo mejor de uno mismo, y, finalmente, atrás, junto con los últimos de la fila, los rezagados y los que caen, para recogerlos, alentarlos y ayudarlos. Por último, abundó en que plantar un árbol implica paciencia. “Hemos convertido el microondas en un estilo de vida. Hoy no aguantamos nada.
Todo lo queremos ya. Francisco invita a aminorar la marcha para que el pensamiento pueda emerger de reflexiones no apresuradas”, añadió. Otro de los gestos del Papa en el que se detuvo fue el de la apertura de la Puerta Santa del Jubileo de Misericordia de la Catedral de Bangui, capital de la República Centroafricana. Destacó que Francisco apuesta por “una Iglesia-hogar en la que nadie se sienta excluido, donde no exista la cultura del descarte”. Insistió en la importancia de una Iglesia cercana, que apueste por la cultura de la solidaridad frente al “usar y tirar”, en el que las personas se sienten números. El último de los gestos que desgranó fue la visita del Papa a Lampedusa y Lesbos. Según recordó, fue el primer viaje del pontífice. “Le gusta ir a donde nadie haya ido antes, especialmente a las periferias”, apostilló monseñor Chica. En este contexto, recordó la frase de Bergoglio: “Cómo me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres”. Monseñor Chica defendió que no es populismo, sino que el Papa está absolutamente convencido de que “el rostro de Cristo se ve más claro en los pobres”. Insistió en que Dios manda “a defender la causa de los pobres”, pero añadió que para ello hay que “descubrir antes a Cristo en la oración y la Eucaristía”.
Al término del acto, monseñor Chica recibió de Cáritas Interparroquial de Baeza un recuerdo. Aprovechó para ensalzar la labor que realiza esta organización de la Iglesia “que se mueve por el amor”. “Es nuestra mejor carta de presentación. Una legión de hombres y mujeres movidos por el amor”, concluyó.

No hay comentarios: