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lunes, 12 de mayo de 2014

CARTAS A JESUS DE NAZARET



Carta 25 a Jesús de Nazaret.                  
Domingo IV de Pascua 11 –mayo- 2014
Evangelio: Juan 10,1-10
 

S

eñor: Tu evangelista Juan. Me dice en su relato, que tus oyentes no comprendieron lo que les dijiste. Me sorprende. Tú eras un hombre de pueblo agrícola que compartiste juegos con niños de pastores y después, con adultos que consumían sus vidas entre cabras y ovejas.

Además del conocimiento de la vida y del hablar de los pastores, eras un excelente pedagogo que sabías utilizar, de maravilla, el lenguaje popular.

Es de comprender: Ni entonces, ni ahora, nos hablas de ovejas. Pero lo que dices, es de enorme trascendencia y verdad para hoy y para entonces. Al menos, esto es lo que entiendo.

Los hombres y mujeres de hoy no han llegado a comprender lo que tú eres para el bien de la Humanidad, y que no se te puede válidamente substituir   por   nadie.   Por  nadie.   Por
nadie del mundo de la ciencia, ni de las finanzas, ni de la política, ni de la milicia, ni de la literatura, ni  de algún saber o poder humano. Por nadie.

Se han construido y se siguen construyendo puentes, túneles, plataformas volantes y flotantes….¡Inútil! No se encuentra la puerta que permita entrar y salir para encontrar lo que verdaderamente satisface al hombre, y le proporciona la felicidad. Y menos, la vida en plenitud.

Los que lo han intentado, hasta hoy,  no  lo  han  conseguido. Han robado,
han matado, y han sembrado el estrago especialmente entre los pobres y los pequeños….  

Seguimos olvidando, Señor, que solo Tú, eres la Vida en abundancia; que quien no edifica sobre ti, no construye; y que quien no siembra contigo, desparrama.

Insiste a los de tu Iglesia a creer en ti con fe viva, y a enseñar a los vivientes de los cuatro Continentes, con voz segura y fuerte, que solo Tú eres la Verdad, y que solo  encontraremos contigo la Luz; que solo Tú eres el Camino, y que solo caminando junto a ti hallaremos la puerta  de entrada. Solo Tú eres la Vida y, solo fundiéndonos contigo, en comunión de amor, nos sumergiremos en la Vida plena, donde ya, no es posible la escasez, ni el dolor, ni la muerte.

Tú puedes hacerlo, Jesús. Confirma nuestra esperanza.

Con afecto y adoración. Bartolomé Menor.

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